La mujer en la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional

La mujer en la Iglesia

En la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, disfrutamos de la gran bendición de que el Señor ha facultado y constituido un ministerio, a la hermana María Luisa Piraquive. Algunas personas se han preguntado si en épocas antiguas el Señor encargo a las mujeres de grandes responsabilidades. Analizaremos a la luz de las escrituras, algunos versos que nos ilustrarán al respecto.

El papel de la mujer ha cambiado según las costumbres de la época. Por ejemplo, en la antigüedad, había una marcada diferencia entre las actividades que hacia el hombre con respecto a las de las mujeres. Entonces, a los hombres se les enseñaba las estrategias de guerra y protección, en tanto que las mujeres debían de velar por los hijos y por las actividades domésticas.

Ya que eran muchos los muertos en las guerras, era necesario que « nacieran mas hijos varones ». Casi se puede decir que el papel primordial de la mujer era reproductivo. Seguramente esto sirvió de excusa para que se institucionalizara la poligamia en diferentes sociedades de la antigüedad.

En el Antiguo Testamento, hay varias mujeres que cumplieron un papel fundamental en la Obra de Dios:

Eva (del hebreo havva que significa vida, fuente de vida) es la madre de todos los vivientes.

Rebeca fue una matriarca bíblica y prácticamente dos religiones “engendraron” de su vientre (el Judaísmo por el lado de Jacob y el Islam, por medio de Esaú).

Tamar, nuera de Judá, a pesar de haber cometido adulterio y quedo embarazada su suegro (ella se disfrazo de prostituta), tuvo dos hijos uno continuaría la genealogía de Jesús (Fares).

Raab o Rahab (una prostituta de Jericó) ayudo a los espías israelitas de Josué.

Acsa fue una joven que, a pesar de haber sido un “trofeo” para el que pudiera atacar a Quiriat-sefer, le pidió a Caleb una gran bendición: “las fuentes de arriba y las de abajo”

La profetisa Débora fue la única juez mujer (jueza) y la única que juzgo sobre todo Israel.

Jael fue una heroína que mato a Sísara (capitán del ejército del rey Jabín de Canaán) y salvó a Israel de las tropas de Jabín.

La moabita Rut (bisabuela del rey David), a pesar de haber enviudado, fue un ejemplo de lealtad y devoción quien decidió dejar su tierra y su pueblo para seguir al Dios de Israel quien la recompensó con un hijo Obed.

La hija de Jefté (juez de Israel) fue “ofrecida” a Yavé a cambio de la victoria en contra de los amonitas. Ella acepto humildemente su destino, pero pidió dos meses para llorar su virginidad. No dejar descendencia era la vergüenza más grande para una mujer en esa época, pero ello lo asumió como parte de la voluntad de Dios.

Abigaíl (calebita, mujer de Nabal) fue una mujer determinada en hacer lo que tenia que hacer a pesar de no guardar la sumisión al marido. Fue valiente al presentarse al jefe de 600 guerreros y persuadirlo de renunciar a su contraofensiva. Fue recompensada al convertirse en una de las esposas del rey David.

Betsabé, a pesar del episodio de adulterio con David, se convirtió en reina de Israel y madre del rey Salomón, el heredero del trono de David.

La reina Ester fue una heroína ya que con su prudencia y sabiduría logro impedir la eliminación del pueblo judío por parte de Amán.

Estos son solo algunos ejemplos de mujeres que tuvieron un desempeño importante en la historia del pueblo de Israel.

En cuanto al Nuevo Testamento, encontramos varias mujeres importantes alrededor del maestro Jesús.

En aquella época, la supremacía del hombre con respecto a la mujer es muy marcada. Incluso, los discípulos de Jesús se “escandalizaban” cuando él hablaba con ellas (no era bien visto que un hombre se dirigiera a una mujer). En este contexto, Jesús rompió varias reglas sociales y culturales. Las mujeres estaban sometidas a sus padres, y luego, a sus maridos. Las mujeres hebreas en la época de Jesús eran las mas pobres ya que no tenían derechos hereditarios ni podían divorciarse. Era una sociedad patriarcal. Incluso si una mujer heredaba una propiedad, eran los hombres quienes la administraban. Según la ley mosaica, eran impuras en la época de la menstruación. Por esta razón, tenían que pasar por ciertos rituales de purificación. Incluso, una mujer valientemente toco el manto de Jesús, y él no se inmutó por su estado aparentemente impuro. No podían leer la Torá en las sinagogas. Las únicas con algunos derechos eran las mujeres de las rabinos. En pocas palabras, la mujer era “invisible” en cuanto al tema religioso.

Jesús demostró lo equivocada que estaba la sociedad en esa época ya que se dirigió a ellas como “seres humanos”, y además les demostró a los hombres que ellas comprendían mejor el evangelio (caso de la mujer samaritana).

María Magdalena fue, sin lugar a dudas, la seguidora mas fiel del maestro. Ella fue la primera en ser testigo de su resurrección y anunciadora de este gran acontecimiento al resto de seguidores. Infortunadamente, los evangelios no hablaron mucho de las mujeres de la época de Jesús, sino solo de aquellas que tenían algún prestigio social o las que asistían con sus bienes.

María la madre de Jesús, aparte de ser la progenitora de “El Hijo del Hombre”, es el ícono cultural mas conocido de la feminidad en el cristianismo. En al época de la Iglesia Primitiva, las mujeres comenzaron a recibir dones y a profetizar. También empezaron a evangelizar pero, infortunadamente, sus nombres han sido olvidados e ignorados en las paginas de la historia. Al final del primer siglo de nuestra era, inició una oposición en cuanto al papel en el cristianismo. Más adelante, cuando se funda en catolicismo, la mujer queda relegada a la subordinación masculina.

Dios ha querido restablecer la igualdad de géneros al poner una mujer profetisa, reina, apóstol y emperatriz a cargo de su Iglesia. Si no hubiera sido así, seguiría el sistema patriarcal imperante desde la antigüedad. Hoy en día, hay una especie de “matriarcado” que simplemente le demuestra al mundo, que en cuestiones espirituales, el género no existe, sino solamente la disposición del corazón.

Desde que Dios ha puesto a una mujer como líder de la IDMJI, se han hecho grandes avances en otras áreas que el género masculino no hubiera podido abarcar. Es importante reconocer que la mujer posee ciertos elementos que le dan equilibrio a una sociedad, en este caso a la Obra del Señor. Una Iglesia muy “masculinizada” no puede evolucionar, por eso, la presencia de la mujer es indispensable para crear un balance. Curiosamente las mujeres han sido más entregadas en la Iglesia desde el comienzo, son las que más tienen dones, y mejor se comprometen con Dios. Varias han sido enviadas para fundar Obras y evangelizar en otros países. La sensibilidad femenina es muy importante para considerar el drama humano y las situaciones que viven los creyentes día tras día.

Desde que Dios ha puesto a la hermana María Luisa Piraquive como líder de la  Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, estamos muy felices de tener un Iglesia donde Dios no hace acepción de géneros.

2 Comments
  1. buenas acabo de enterarme de tu blog y la verdad es que me parece genial no sabia de mas personas interesadas en estos temas, aqui tienes un nuevo lector que seguira visitandote constantemente.

  2. Es muy hermoso disfrutar de las misericordias del Dios Altísimo, me siento regocijada de alabar el nombre del Señor, Dios ha sido muy misericordioso conmigo, me ha guardado de muchos males y peligros, está restituyendo mi hogar, me permitió vivir experiencias que aun no comprendo pero Él me dice que todo me lo estará respondiendo a través de los estudios bíblicos, me gustaría si me pudiese devolver el correo, me encantaría platicar de tantas cosas e inquietudes que tengo en mi corazón…. que el Señor le bendiga

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